Reseña: Trekking y escalada en Pirineos (ago’18)

El verano pasado (agosto 2018) llevamos a un grupo de amigos a hacer trekking y escalada a los Pirineos de Huesca, ellos querían hacer senderismo y escalada, y les hicimos un planning de 6 días a medida.

El plan incluía un trekking de 2 días para subir desde Panticosa al pico Gran Facha (Francia), escalar una vía de largos en la Peña Foratata y subir otro pico, el Midi d’Ossau, que finalmente tuvimos que dejar para otra.

Sara nos cuenta cómo vivió la experiencia:

El viaje desde Huelva hasta Huesca lo hicimos de un tirón, directos al refugio Casa de Piedra en Baños de Panticosa, que fue nuestro centro de operaciones, un lugar precioso a pesar de ser bastante turístico. El refugio está genial, pudimos coger una habitación completa para los 7, las comidas son bastante buenas, y tenía un constante trasiego de montañeros.

La primera actividad que teníamos preparada era un trekking de 2 días desde Baños de Panticosa hasta el refugio Wallon en Francia donde dormiríamos, y al día siguiente subir al Gran Facha para acabar con un fuerte descenso hasta el embalse de la Sarra, todo un reto para nuestro grupo.

El primer día madrugamos para comenzar la subida desde el mismo refugio hasta el Puerto de Marcadau pasando por los ibones de Bachimaña, dejando detrás increibles vistas del valle de Tena. Cuando se comienza a descender hacia la vertiente francesa el paisaje cambia drásticamente, más propio ya de la media montaña y poco a poco vuelve a tornarse verde hasta llegar al refugio Wallon enclavado en el Pla de la Gole, el espectacular valle donde finalizábamos la primera etapa. Ya sólo por el lugar en el que se encuentra el refugio merece la pena quedarse allí un tiempo a disfrutar de la tranquilidad y el paisaje que te rodea, y si el buen tiempo lo permite, hasta darse un baño en el río de aguas cristalinas (y heladas). Si bien es cierto que el mantenimiento de las instalaciones del refugio deja bastante que desear, el personal y la comida sí que estuvieron a la altura de tan sublime emplazamiento.

Ruta: Baños Panticosa (1.645 m) – Ref Bachimaña (2.190 m) – Pto Panticosa (2.541 m) – Ref Wallon (1.880 m)
Distancia: 15’8 km
Desnivel Positivo: 1.060 m
Desnivel Negativo: 825 m

En la segunda etapa de la ruta nos levantamos algo más nerviosos ante la duda de si seríamos capaces de culminar el reto que nos proponía el equipo de Trekkeando: hacer cima en La Gran Facha (3.005m) y luego descender los 1.700 m de desnivel hasta el embalse de la Sarra. La subida al pico no nos dejó indiferentes a ninguno: no es una subida sencilla ya que hubo algunos tramos donde escalábamos más que caminábamos y la adrenalina nos iba subiendo por momentos. Después de reponer fuerzas en la cima mientras disfrutábamos de las maravillosas vistas en 360º comenzamos a descender, y notamos que la bajada era mucho más llevadera de lo que habíamos imaginado, por supuesto siempre siguiendo las indicaciones de seguridad de nuestro guía.

El resto de la jornada consistió en un fuerte descenso al principio por un terreno muy pedregoso, siguiendo el arrollo que desciende hasta el embalse de Respomuso. El resto del descenso se sumerge ya en la arboleda buscando deseosos el punto final, en el embalse de la Sarra. Cuando llegamos al refugio a todos los embargaba la alegría de haber podido culminar el primer reto del viaje, y esa plenitud que transmite la montaña.

Ruta: Ref. Wallon (1.880 m) – Collado Gran Facha (2.665 m) – Cima Gran Facha (3.005m) – Ref Respomuso (2,155 m) – Embalse Sarra (1.305 m)
Distancia: 21’8 km
Desnivel Positivo: 1.003 m
Desnivel Negativo: 1.756 m

Tocaba día de descanso y algunos aprovechamos para relajar los músculos cansados en el Balneario de Panticosa.

Después de un día escalando por la zona afrontamos otro de los retos propuestos: la vía de largos “Valle de Tena” en la Peña Foratata. Son 9 largos con una dificultad media de V+, la más complicada es un 6a+. Íbamos haciendo los largos de 2 en 2, a fin de reducir el número de reuniones, pero lo cierto es que al final de cada segundo largo la cuerda empezaba a pesar demasiado y dificultaba los pasos y reuniones, y sobre todo la comunicación. A todos nos pareció una escalada muy bonita y muy variada, y siempre disfrutando de las vistas del valle a la espalda. Nos habían avisado de que la bajada tenía también su dificultad, pero los guías nos montaron cuerdas donde fue haciendo falta para ir siempre asegurados en las zonas más delicadas.

Finalmente, por problemas de salud de algunos integrantes del equipo, preferimos no realizar la última ascensión programada al Midi d’Ossau, que dejamos pendiente para una próxima escapada, porque tenemos claro que repetiremos!